Peto, Yucatán
Por Bernardo Caamal Itzá
A pocos días del inicio de la canícula —que oficialmente comienza el 15 de julio y concluye el 24 de agosto—, el colectivo Xok K’iin ha documentado diversas señales atmosféricas en la península de Yucatán que anticipan un periodo caracterizado por lluvias irregulares y sequías intermitentes, fenómeno conocido en la tradición maya como mamáancháak’.
El pronóstico del Xok K’iin 2025 indica que julio será un mes de baja actividad ciclónica (chak’iik’al’), pero con presencia de tormentas aisladas, rayos sin lluvia (mamáanchak’) y fenómenos ópticos que, de acuerdo con los saberes ancestrales, anuncian cambios importantes en el clima.
El lunes 7 de julio, se reportó un halo solar sobre la región de Kanasín (Yucatán), mientras que en Peto se registró movimiento eléctrico sin lluvia (wa u jáats Yuum Cháak), interpretado por los aj men (sacerdotes mayas) como una advertencia de lluvias dispersas.
La noche del mismo día, en José María Morelos (Quintana Roo), habitantes observaron un fenómeno alrededor de la luna (xma Uj), y la mañana siguiente, entre José María Morelos y Bacalar, se reportaron nubes aborregadas estáticas (jaltun Cháak), asociadas a próximos periodos de lluvia.
En contraste, productores de la comunidad de Cafetalito alertaron que no ha llovido significativamente desde el 28 de junio, lo cual ha detenido las siembras tradicionales en la zona milpera.
El 8 de julio por la tarde, se observó el paso de Yuum Cháak por el oriente y norte de Yucatán, con intensas lluvias, vientos y granizo en varios municipios, según registros ciudadanos y meteorológicos.
El colectivo Xok K’iin continuará monitoreando estas señales como parte de su labor de recuperación del conocimiento climático tradicional maya.








