José María Morelos
En la mañana de este miércoles 5 de marzo, la Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro celebró la misa de Miércoles de Ceniza, dando inicio al tiempo de Cuaresma para la comunidad católica.
La ceremonia, que se llevó a cabo a las 7:00 a.m., fue presidida por el sacerdote Juan Gabriel Contreras Hernández, quien ofreció un emotivo y reflexivo mensaje sobre el significado del ayuno en la vida cristiana.
Durante su homilía, el sacerdote resaltó que el ayuno, en la actualidad, es una forma de prepararnos para el encuentro con Dios. Explicó que no se trata únicamente de un sacrificio físico, sino de un proceso de reflexión y transformación interior que nos acerca a Dios y nos permite mejorar nuestra vida espiritual.
“El ayuno que comenzamos hoy no es total, sino parcial. Es un ejercicio de moderación que nos invita a enfocarnos más en lo que realmente importa: nuestra relación con Dios y nuestro crecimiento personal”, indicó Cárdenas Hernández.
El sacerdote también subrayó que el ayuno no debe limitarse únicamente a la abstinencia de alimentos, sino que debe ir acompañado de una vida de oración y acción.
“Este tiempo de Cuaresma es para renovar nuestra vida espiritual, alimentarnos de lo que realmente necesitamos y mejorar nuestras relaciones con los demás y con Dios”, agregó.
La misa de Miércoles de Ceniza marca el inicio de un periodo de reflexión y penitencia para los católicos, que se prolongará hasta la Semana Santa. En este día, los fieles reciben la imposición de la ceniza, un recordatorio simbólico de la mortalidad y la necesidad de conversión.









