Fuente: Por Esto!

La comunidad de Mariano Matamoros, en José María Morelos, ya casi es un poblado fantasma, pues de las más de 50 familias que llegaron a habitar ese lugar, actualmente quedan solamente cinco, y según el vecino Enrique Cohuó Ruiz, las familias emigraron porque la actividad agrícola en el ejido dejó de producir alimentos para el autoconsumo.

Comentó que las pocas familias que quedan en la localidad están yéndose a vivir a las comunidades donde hay más servicios, como El Naranjal y la cabecera municipal.

Recordó que el poblado fue fundado en 1950, cuando se asentaron cerca de 25 personas y luego se creó el ejido de Siete Gatos que es el núcleo agrario de Matamoros, puntualizó.

Luego el poblado empezó a crecer, hasta que llegó a tener unas 50 familias y fue entonces que se construyó una escuela y se dotó de agua potable a la comunidad.

En 1998, durante la Administración de Cristino Flota Medina (1996-1999) se dotó al poblado de energía eléctrica y se hizo un camino desde El Naranjal hasta la comunidad, pues antes solo se entraba a través de un camino blanco de terracería.

Refirió que durante casi 20 años en la comunidad había vida, pues los jóvenes de la época tenían su equipo de beisbol y la gente participaba en todas las actividades que se hacían.

Sin embargo, manifestó que a finales de la década de los 80, muchas familias empezaron a irse a trabajar afuera porque la milpa ya no producía como antes. Esas familias que iban a Cancún, Playa del Carmen o Chetumal se quedaron a vivir ahí y de esa manera la comunidad empezó a achicarse.

Expuso que actualmente solo quedan cinco familias, pero algunas ya están saliendo también porque en la comunidad no más hay escuela para sus hijos, porque desde que ya no hubo niños suficientes para hacer un grupo, se dejó de mandar profesores a la comunidad.

Enrique Cohuó Ruiz dijo que le preocupa que Mariano Matamoros se quede sin ningún habitante en unos años más, por ello sugirió que el Gobierno apoye a las pocas familias que quedan ahí con un trabajo para que no tengan que emigrar.

Dijo que actualmente algunas de las familias que viven en el poblado están en el programa “Sembrando Vida”, pero otras no y son las que se están yendo a otros lugares en busca de mejores oportunidades.

La comunidad se encuentra a unos 15 kilómetros al Suroeste de la cabecera municipal. Actualmente, las familias que viven ahí salen a comprar y a moler su nixtamal en el poblado de El Naranjal porque en ese lugar ni siquiera hay un molino.