La comunidad Esperanza lleva cuatro días sin energía eléctrica, dejando a más de 500 familias en la oscuridad y causando grandes problemas en la vida diaria de sus habitantes.
Don Felipe Cima, uno de los vecinos afectados, comenta que las fallas son constantes y ya están afectando la economía de su comunidad..
“La luz se va casi todos los días, y las tiendas pierden productos como el queso, que se echa a perder sin refrigeración”, señala Don Felipe.
Según la comunidad, el problema no se debe a las lluvias ni al viento, sino a que las líneas eléctricas no han recibido el mantenimiento necesario y están cubiertas por monte alto.
A pesar de las protestas y los reclamos, la comisión encargada no ha enviado a nadie a reparar el servicio.
Mientras tanto, los vecinos siguen pagando sus recibos, aunque no cuentan con electricidad.
La gente pide a las autoridades que actúen pronto para evitar que la situación empeore.








