Creemos en el poder de la información. Por eso, ofrecemos noticias locales, nacionales e internacionales con objetividad, para que tomes decisiones informadas y estés siempre bien enterado.

Contacto rápido:

Creemos en el poder de la información. Por eso, ofrecemos noticias locales, nacionales e internacionales con objetividad, para que tomes decisiones informadas y estés siempre bien enterado.

Contacto rápido:

Doña Silvia recuerda el HANAL PIXÁN de antaño y los rezos para recibir a sus difuntos

JOSÉ MARÍA MORELOS.- Los recuerdos de su infancia mantienen viva la memoria del Hanal Pixán que conoció de sus padres y vecinos. Silvia Elodia Castro Baeza, originaria del antiguo Kilómetro 50, recuerda con nostalgia una tradición que reunía a las familias en torno a los rezos y los alimentos dedicados a sus difuntos.

En aquellos años, relató, las jornadas comenzaban desde las cuatro de la mañana, cuando los vecinos ofrecían chocolate, atole, elote y pan durante los rezos. Al mediodía preparaban comida y por la noche volvían a compartir alimentos, mientras los niños jugaban en las puertas de las casas.

El primero de noviembre se preparaban platillos para los adultos fallecidos, como relleno negro, chimole y escabeche, mientras que el día dos se acudía al cementerio para la misa de los fieles difuntos.

“Ya los rezos que había antiguamente ya no hay, ya no existen”, lamentó Silvia, al observar cómo estas prácticas han ido desapareciendo de los hogares.

La mujer considera que el encarecimiento de los productos también ha influido en los cambios, pues antiguamente las familias cosechaban parte de sus ingredientes, mientras que ahora deben comprarlos.

Pese a ello, continúa colocando chocolate, pan y comida en su mesa, convencida de que el Hanal Pixán permite mantener el vínculo familiar con quienes ya fallecieron.

“Según nuestros fieles difuntos vienen en esas fechas a convivir con nosotros, con la familia”, expresó.

Para doña Silvia, recordar estas costumbres es también una forma de preservar la herencia de sus antepasados y transmitirla a las nuevas generaciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Etiqueta:
Comparte:

Tienes que leer