José María Morelos.- El ejido San Isidro Poniente se encuentra en el centro de una investigación ambiental, luego de que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) detectara el desmonte de más de 330 hectáreas de selva y ordenara la clausura temporal de 25 predios.
De acuerdo con la dependencia federal, durante las inspecciones realizadas los días 21 y 29 de octubre se identificaron superficies con remoción de vegetación forestal, además de apertura de caminos y cambios en el uso del suelo, sin que los responsables acreditaran contar con las autorizaciones correspondientes de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
En total, la superficie afectada asciende a 331.901 hectáreas de selva baja y mediana subperennifolia, lo que coloca a esta comunidad de José María Morelos en medio de un caso de importantes dimensiones por la pérdida de cobertura forestal.
El asunto también involucra señalamientos del Comisariado Ejidal sobre la posible participación de integrantes de un grupo menonita en los trabajos de desmonte. Sin embargo, esta situación todavía está bajo investigación y las autoridades deberán determinar quiénes realizaron las actividades y las responsabilidades correspondientes.








