México.- La violencia sexual contra los hombres en México continúa siendo una problemática invisibilizada y subestimada, pese a que las cifras oficiales revelan que miles de casos ocurren cada día.
Datos del INEGI muestran que millones de hombres han experimentado algún tipo de agresión sexual, principalmente en espacios públicos, centros de trabajo y entornos comunitarios, sin que ello se refleje de manera proporcional en denuncias o políticas de atención.
Especialistas advierten que los estereotipos de género juegan un papel clave en el silenciamiento de las víctimas. La idea de que los hombres deben mostrarse fuertes y autosuficientes dificulta que reconozcan la agresión y busquen ayuda, lo que agrava las consecuencias emocionales y psicológicas, como ansiedad, depresión o estrés postraumático.
Organizaciones civiles señalan que, aunque existen protocolos generales contra la violencia sexual, la mayoría no contempla de forma explícita a los hombres como posibles víctimas, lo que limita el acceso a atención psicológica y legal especializada. Esta omisión refuerza la percepción de que se trata de un fenómeno aislado o poco relevante.
Expertos coinciden en que visibilizar esta realidad no implica restar atención a la violencia contra las mujeres, sino ampliar el enfoque de derechos humanos para garantizar que todas las víctimas, sin distinción de género, puedan recibir justicia, acompañamiento y reparación.








