Bacalar, Quintana Roo.— El uso de una menor como medio para causar daño emocional a su madre derivó en la vinculación a proceso y prisión preventiva para dos personas en este municipio, en un caso que vuelve a evidenciar la gravedad de la violencia vicaria.
De acuerdo con los antecedentes del caso, los hechos ocurrieron el pasado 6 de enero, cuando la madre de la niña denunció que su hija había sido retenida y que además fue agredida físicamente durante el conflicto. Mientras buscaba apoyo legal, la menor fue sacada del estado sin su consentimiento.
Las investigaciones permitieron ubicar a la niña en la Ciudad de México, donde fue resguardada y posteriormente reintegrada bajo protección. Con los datos reunidos, se cumplimentaron órdenes de aprehensión contra un hombre y una mujer, quienes fueron presentados ante un juez.
En audiencia, el juzgador determinó vincularlos a proceso por los delitos de retención de menor y violencia vicaria, imponiéndoles prisión preventiva justificada.
La violencia vicaria es considerada una de las formas más crueles de agresión, pues utiliza a hijas e hijos como instrumento para infligir sufrimiento psicológico a la madre, prolongando el conflicto más allá de la relación de pareja y afectando directamente a la infancia.








