José María Morelos, Q.Roo.— Luego de las afectaciones registradas el año pasado en el cultivo de sandía en el municipio de José María Morelos, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) realizó estudios de suelo en coordinación con el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), con el objetivo de descartar problemas de patogenicidad o deficiencias nutricionales que estuvieran impactando la producción.
Denisse Marín Vázquez, subdelegada agropecuaria de la Sader en el estado, informó que los análisis se llevaron a cabo tras las problemáticas reportadas en ciclos anteriores, cuando productores registraron pérdidas de hasta 50 mil pesos por hectárea debido a que la fruta presentaba deterioro interno (aguada o demasiado dura) pese a lucir en buen estado por fuera.
“Se hicieron tomas de estudios de suelo para determinar alguna posible patogenicidad o afectación que pudiera haber ocasionado diversas situaciones en los cultivos. Hoy estamos entregando los resultados y realizando una retroalimentación directa con cada productor”, explicó.
Detalló que los estudios incluyeron mediciones de sodio, materia orgánica, calcio, nitrógeno y fósforo, entre otros elementos esenciales. Hasta el momento, precisó, no se detectó una afectación nutricional que comprometa la producción.
“Lo que buscamos es identificar qué requiere cada parcela, si necesita una mayor fuente nutricional de algún elemento específico o alguna acción agroecológica que permita mejorar el rendimiento”, señaló.
La funcionaria subrayó que estas acciones buscan reducir futuras pérdidas económicas y fortalecer la productividad en el campo morelense, priorizando el mantenimiento y la reconversión de parcelas ya establecidas.









