David Gómez Tox, presidente del Frente Cívico Quintanarroense y de la Unión Mexicana de Emprendedores Indios, lanzó una advertencia clara sobre el impacto devastador del cambio climático en la economía local, especialmente para las familias campesinas.
Según Gómez Tox, la inestabilidad de los ciclos climáticos ha alterado profundamente la forma en que los productores planifican sus cultivos. “El clima ya no sigue las estaciones, y eso está trastornando la agricultura, pilar de nuestra economía”, señaló con preocupación.
El impacto en la agricultura tiene consecuencias directas en la vida cotidiana. Sin cosechas suficientes, los precios de los alimentos básicos se disparan, y las familias más vulnerables son las primeras en sufrir las consecuencias.
“Si no hay producción local, los precios aumentan y eso afecta gravemente a las familias más necesitadas”, enfatizó Gómez Tox.
Ante esta crisis, propuso con firmeza la adopción de tecnologías innovadoras, como los invernaderos, que permiten proteger los cultivos de los cambios climáticos impredecibles.
También instó a un enfoque más sostenible, abogando por el uso de insumos orgánicos en lugar de pesticidas, lo que no solo protege el suelo, sino que también garantiza una producción más saludable.
Gómez Tox destacó que la autosuficiencia alimentaria debe ser una prioridad para México. “No podemos seguir dependiendo de productos importados de mala calidad, como el maíz transgénico. Necesitamos proteger nuestra genética natural”, afirmó.
El cambio climático, si no se enfrenta con determinación, podría sumergir a las comunidades rurales en una crisis económica aún más profunda.








