José María Morelos.- Lo que durante años fue uno de los cultivos más rentables de la zona maya hoy se ha convertido en una apuesta de alto riesgo para los productores. La presencia de plagas, la escasez de mano de obra y los elevados costos de producción han reducido significativamente la superficie sembrada de papaya en el municipio.
Edilberto Medina Ortegón, productor de la comunidad de Candelaria, señaló que cada vez son menos los agricultores dispuestos a invertir en este cultivo debido a las dificultades que enfrentan desde la siembra hasta la cosecha.
“Ya no es un cultivo fácil de sembrar por la alta densidad de plagas que nos azota en la zona”, comentó.
Entre los principales problemas destaca la virosis, enfermedad que afecta severamente las plantaciones y que se ha extendido en comunidades como Candelaria, Puerto Arturo y El Verdón. La situación ha obligado a algunos productores a considerar la búsqueda de nuevas tierras para evitar pérdidas.
A ello se suma la falta de trabajadores para las labores agrícolas, una situación que, según el productor, ha complicado aún más la actividad en comparación con años anteriores.
La inversión tampoco es menor. Establecer una hectárea de papaya requiere entre 150 y 160 mil pesos durante los primeros meses de producción, por lo que cualquier afectación puede representar fuertes pérdidas económicas.
Aunque actualmente el kilogramo se comercializa entre siete y ocho pesos en campo y existe buena demanda en destinos turísticos, la incertidumbre provocada por las enfermedades mantiene cautelosos a los productores, quienes hoy prefieren sembrar apenas dos o tres hectáreas para reducir riesgos.









