José María Morelos.— La irregularidad de las lluvias y las sequías prolongadas han colocado a los productores de temporal entre los sectores más vulnerables del campo, al depender exclusivamente del agua de lluvia para sus cultivos.
Heliodoro Méx Colli, productor y referente de la siembra tradicional en el municipio, señaló que el cambio climático ha alterado los ciclos agrícolas y obliga a replantear las prácticas del campo.
“El cambio climático es real. Hoy el clima es impredecible; puede llover fuerte un día y luego pasar semanas sin agua, y eso golpea directo al temporal”, afirmó.
Ante este escenario, explicó que los campesinos han optado por reducir riesgos, dejando atrás las siembras extensivas de maíz y apostando por semillas de ciclo corto y cultivos diversificados.
La estrategia, dijo, consiste en sembrar pequeñas superficies con productos como hortalizas, frijol o sandía, que permitan asegurar al menos parte de la producción ante un mal temporal.
Indicó que, aunque el conocimiento ancestral sigue siendo una guía para prever el comportamiento del clima, la variabilidad actual ha vuelto más complejas las decisiones agrícolas, especialmente para quienes no cuentan con sistemas de riego.
En ese contexto, hizo un llamado a las autoridades a fortalecer apoyos para los productores de temporal, principalmente en almacenamiento y acceso al agua, así como el impulso a huertos familiares.
“No podemos sembrar grandes hectáreas sin garantías de lluvia; necesitamos respaldo, porque sin agua estamos en desventaja”, expresó.








