Un fenómeno inusual ha sido reportado por un vecino de esta colonia: pequeños camarones y peces de agua dulce emergen del pozo artesanal de su vivienda, cada vez que extrae agua.
El pozo pertenece a Eduardo Huchín y está ubicado sobre la calle Vicente Guerrero, a menos de 50 metros de la avenida principal.
De acuerdo con el propietario, el pozo tiene más de 60 años de antigüedad y sigue siendo utilizado diariamente para tareas domésticas.
“Cuando el cielo está nublado es cuando más salen. A veces cinco, seis en la cubeta”, relató.
Los pequeños animales, conocidos en la zona como “camaroncitos”, son devueltos al pozo por la familia para que no mueran.
El pozo tiene una profundidad total de 14 metros, con cinco metros de agua actualmente. También ha servido como fuente alternativa cuando la colonia se queda sin agua potable.
Aunque no se ha realizado un estudio técnico, se cree que el fenómeno podría estar relacionado con corrientes subterráneas activas que alimentan el pozo.
Hasta el momento, el caso no ha sido reportado a ninguna autoridad ambiental, aunque ha despertado curiosidad entre los vecinos de la zona.









