José María Morelos .- La Navidad, Fin de Año y Reyes Magos, tradicionalmente épocas de alegría y unión, se han transformado para muchas familias mexicanas en momentos de sacrificio y preocupación económica.
José Eduardo Briceño Peraza, padre de familia, lo expresa con claridad: “Pasar una Navidad, Fin de Año y hasta los Reyes Magos con todo tan caro es difícil”.
Los precios de la rosca de Reyes, los juguetes y los obsequios se han disparado, y muchas familias deben tomar decisiones difíciles para poder cumplir con las expectativas de estos días festivos.
Comprar una rosca que supera los 400 pesos o regalar los juguetes que los niños piden no es sencillo. “Es mucho tener tres hijos y comprarles lo que piden”, menciona Briceño, reflejando el esfuerzo que supone satisfacer los deseos de los pequeños sin caer en un endeudamiento excesivo.
Para muchas familias, las casas de empeño o los préstamos se han vuelto una opción común para poder hacer frente a los gastos de Navidad. Sin embargo, el problema no termina en diciembre.
“Gastamos en diciembre, y en enero estamos pagando lo que debemos”, señala Briceño, visibilizando la espiral de deudas que se acumulan durante las fiestas.
A pesar de las dificultades económicas, la magia sigue siendo una prioridad. “Los niños saben que Santa Claus y los Reyes Magos no existen, pero muchos padres mantienen la ilusión para que no se sientan mal”, afirma Briceño.
Este esfuerzo por preservar la fantasía muestra el amor y el deseo de hacer especial esta época, aun cuando los costos sean elevados.








