José María Morelos, Q. Roo.— Tras varios años de permanecer cerrada, la refaccionaria “La Fe”, considerada una de las pioneras en el municipio, volvió a abrir sus puertas luego de haber estado en operación durante aproximadamente tres décadas, consolidándose como un referente del comercio local.
Su fundador, Fernando Jesús Barbosa Vera, conocido en la comunidad como “Joloch”, relató que el negocio nació desde cero, en condiciones informales, cuando comenzó vendiendo refacciones eléctricas en un pequeño recipiente y atendiendo a los clientes desde la ventana de su vivienda, que fungía como mostrador improvisado.
Con el paso del tiempo, el emprendimiento creció hasta convertirse en un establecimiento formal que logró mantenerse por alrededor de 30 años, periodo en el que Barbosa Vera se posicionó como uno de los primeros comerciantes en el giro de refacciones en la cabecera municipal.
Sin embargo, el negocio cerró debido a factores personales y al desgaste que implicaba operarlo de manera prácticamente individual, especialmente tras el fallecimiento de su madre, quien lo apoyaba en los inicios. El comerciante explicó que, con el tiempo, la carga administrativa y operativa influyó en la decisión de pausar actividades.
Ahora, la refaccionaria “La Fe” retoma operaciones con la participación de sus hijos, quienes están a cargo de la atención diaria del negocio, mientras el fundador permanece como guía y supervisor. Esta nueva etapa representa también una transición generacional que busca mantener vigente el legado familiar.
Barbosa Vera destacó que uno de los objetivos principales en esta reapertura es ofrecer precios accesibles a la población local, privilegiando estrategias basadas en el volumen de ventas y en una selección cuidadosa de proveedores, aprendida a lo largo de su experiencia en el sector.
Con su regreso al mercado, “La Fe” busca nuevamente posicionarse como una opción cercana para los habitantes de José María Morelos, combinando experiencia, tradición y una visión renovada en su operación.









