La disputa sobre los límites territoriales de Quintana Roo continúa siendo un tema sin resolución, a pesar de las visitas recientes de autoridades estatales y federales. La más reciente en el Punto Put, fue encabezada por el diputado Filiberto Martínez Méndez, generó más dudas que certezas entre la población.
El conflicto se ha intensificado por la discrepancia en las cifras oficiales sobre la superficie del estado. Mientras que una placa en la entrada de Chetumal establece que Quintana Roo cuenta con 56,345 km², el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) ha reducido esa cifra a 42,000 km², lo que ha provocado un creciente malestar entre los quintanarroenses.
David Gómez Tox, presidente del Frente Cívico Quintanarroense de Asociación Civil, criticó la falta de transparencia y acción real por parte de las autoridades. “Son visitas que se repiten cada año sin avances significativos.
La situación no se resuelve, y parece más un show político que una búsqueda genuina de soluciones”, expresó Gómez Tox.
La confusión se ve reflejada no solo en las cifras, sino en la división territorial que afecta a varios municipios. Áreas que anteriormente pertenecían a José María Morelos y Othón P. Blanco ahora están divididas entre Quintana Roo, Yucatán y Campeche, lo que ha generado complicaciones en la administración de servicios y recursos.
Pese a las repetidas intervenciones de legisladores como Filiberto Martínez Méndez, los quintanarroenses siguen esperando una solución definitiva a un problema que afecta su identidad territorial y sus derechos.
Este asunto continúa siendo una de las principales demandas de la ciudadanía, que exige claridad y respuestas de las autoridades federales y locales.









