JMM — En la comunidad de Pantera del municipio de Flepe Carrillo Puerto, los productores de plátano enfrentan una difícil temporada por los fuertes vientos que han dañado sus cultivos y reducido sus ingresos.
Narcisa Jiménez, con 25 años dedicados al cultivo de plátano manzano y de comida, relata cómo los vientos recientes han tirado muchas matas y arruinado las hojas de plátano, un producto que también venden pero a muy bajo precio.
Además del daño climático, los productores sufren la presión de los intermediarios, conocidos como “coyotes”, que se llevan más de la mitad de las ganancias.
“Nos pagan siete pesos por kilo, pero si vendemos directo a la gente, ofrecemos 15 pesos, aunque implica mucho esfuerzo bajo el sol”, comenta.
Actualmente, las familias de Pantera cultivan unas 40 hectáreas en total, en parcelas pequeñas, y producen además frutas de temporada como guanábanas, tamarindo y achiote, todo de forma orgánica gracias al apoyo del programa Sembrando Vida.
Para complementar sus ingresos, Narcisa tiene una cocina llamada “Delicias Maya”, donde prepara platillos tradicionales prehispánicos con ingredientes locales.
Los productores piden apoyo para establecer mercados directos que les permitan obtener mejores precios y preservar su forma de vida.








