La carne de cerdo es la proteína animal más consumida a nivel mundial y ocupa un lugar central en la gastronomía mexicana por su sabor, versatilidad y valor nutricional.
En México, forma parte esencial de la dieta cotidiana y de celebraciones, presente en platillos tradicionales que han ganado reconocimiento internacional.
Su consumo se asocia con beneficios nutricionales, al aportar proteínas de alto valor biológico, minerales como zinc, hierro y potasio, y vitaminas del grupo B. Cortes magros como el lomo son recomendados por su bajo contenido graso.
En 2024, México produjo 1.88 millones de toneladas de carne de cerdo, siendo Jalisco, Sonora, Yucatán y Puebla los principales productores.
El país ocupa el lugar 11 en producción mundial y el sexto en consumo global de carne, con un promedio per cápita de 76 kg, de los cuales 21.8 kg corresponden a carne de cerdo.
Además, México mantiene una autosuficiencia del 76% en producción cárnica, fortaleciendo su economía y seguridad alimentaria.
Aunque su consumo puede formar parte de una dieta saludable, los especialistas recomiendan moderación y variedad para evitar efectos negativos en la salud, subrayando la importancia de una alimentación equilibrada.








