José María Morelos – En la colonia Dolores, la crianza y venta de pavos, pollos y gallinas continúa siendo una práctica ligada a la tradición, la fe y las costumbres familiares, especialmente durante los meses de octubre a diciembre.
Doña Margarita Teh Yam, vecina de esta colonia, comentó que desde hace años comienza a vender sus animales a partir de la temporada de finados, cuando muchas familias acostumbran ofrendar pavos o gallinas de patio a sus difuntos, una costumbre que —dijo— aún se conserva entre la población.
Explicó que, más allá de representar un ingreso, la crianza de animales tiene un significado personal y religioso. Este año, señaló, decidió cumplir una promesa al destinar un pavo como ofrenda, por lo que rechazó vender algunos ejemplares que ya tenía comprometidos para ese fin.
La entrevistada indicó que sigue las enseñanzas de su difunta madre, quien le recomendaba no vender pavos menores de un año, al considerar que aún no están listos para el consumo. “Eso siempre nos decía mi mamá y así lo sigo haciendo”, expresó.
Respecto a la forma de preparación, señaló que en los hogares de la comunidad es común cocinar el pavo en caldo, escabeche o chimole, platillos tradicionales que permiten aprovechar mejor el animal durante las reuniones familiares.
Aunque reconoció que este año las ventas fueron menores en comparación con otros periodos, Doña Margarita afirmó que la tradición se mantiene y forma parte de la vida cotidiana de muchas familias en la colonia Dolores.








