José María Morelos .– La escasez de obras grandes en el municpio ha dejado la generación de empleo en manos de pequeños contratistas y maestros albañiles que, con trabajos menores, mantienen activa a parte de la mano de obra local.
Efraín Uc Colli, maestro de oficio, explicó que desde hace tres años ha logrado conservar carga de trabajo y hoy emplea a ocho albañiles y seis ayudantes. Asegura que muchos jóvenes del gremio pasan semanas sin obtener un contrato y dependen del apoyo entre compañeros.
“Si yo tengo chamba, los jalo. Les echo la mano cuando ellos no tienen”, afirmó.
El trabajador señaló que, aunque en esta temporada incrementan las remodelaciones por el pago de aguinaldos —pisos, baños y revocos, principalmente— estos encargos solo dan un respiro temporal y no sustituyen la estabilidad que generaría la construcción de vivienda o infraestructura.
Agregó que varios proyectos que llegan a municipios de Morelos, como domos o espacios públicos, son ejecutados por compañías externas que traen a su propio personal, dejando fuera a los obreros locales.
“Las obras las hace gente de fuera; casi no contratan a los de aquí”, dijo.
Ante esta falta de oportunidades, muchos albañiles continúan migrando hacia la zona norte del país, sobre todo a Tulum y Playa del Carmen, donde la actividad turística mantiene más ofertas de empleo.









