El día de ayer, una mujer de 32 años fue atendida por paramédicos tras presentar síntomas graves relacionados con el consumo de alguna sustancia.
De acuerdo con el testimonio de la fémina, su hijo presuntamente habría colocado “algo” en su bebida, lo que la hizo quedarse dormida.
La mujer se encontraba en visible estado de ebriedad, con dificultades para hablar. En su relato, mencionó que antes del incidente había estado consumiendo bebidas con sus amigos.
A pesar de solicitar que su hijo fuera llevado a los separos preventivos, se retiró del lugar momentos antes de la llegada de los paramédicos.
Ante el agravamiento de su estado, se solicitó apoyo inmediato, y los paramédicos confirmaron que su situación requería atención médica urgente.
Fue trasladada al hospital para su valoración y tratamiento.








