José María Morelos. — Menos del 50 por ciento de los habitantes de esta comunidad continúa trabajando la milpa, situación que mantiene en riesgo la producción de granos básicos y la permanencia de la milpa maya, afirmó el subdelegado municipal, Eleazar Ángel Cante Can.
En entrevista, señaló que años atrás la mayoría de las familias se dedicaba a la siembra de maíz, frijol y calabaza para el autoconsumo, pero actualmente la participación ha disminuido de forma considerable debido al cambio generacional y la migración laboral.
“Antes casi todos trabajaban la milpa porque de ahí vivían; hoy menos de la mitad sigue sembrando”, expresó.
Indicó que los jóvenes optan por emplearse en zonas turísticas, principalmente en la construcción y otros oficios que les permiten obtener ingresos rápidos, mientras que la actividad agrícola representa un esfuerzo temporal, sujeto a las lluvias y con rendimientos inciertos.
A esta problemática se suma el aumento de fauna silvestre, como tejones y diversas aves, que dañan los cultivos desde que el maíz está tierno, lo que agrava las pérdidas para los pocos productores activos.
“Es poca la producción y esa poca se la come la fauna”, lamentó.
Agregó que la falta de sistemas de riego y mecanización limita la rentabilidad del campo, por lo que consideró necesario impulsar apoyos productivos que permitan reactivar la actividad y motivar a las nuevas generaciones a permanecer en la milpa.








