José María Morelos, Quintana Roo
La escasez de alimento en el monte ha provocado un cambio en el comportamiento de los tejones, animales que tradicionalmente atacaban los cultivos de maíz, pero que ahora están devastando los huertos de frutas.
Aureliano Quiau, de San Felipe I, ha reportado que los tejones han comenzado a consumir no solo las calabazas y pepinos, sino también limones, mandarinas y otras frutas.
“Antes solo se comían el maíz, pero ahora están destruyendo todo lo que encuentran a su paso”, explicó Aureliano, quien aseguró que la falta de alimento en el monte, agravada por la sequía, ha obligado a los animales a desplazarse hacia los sembradíos.
La situación se ha vuelto cada vez más complicada para los agricultores, quienes además de enfrentar el impacto de las condiciones climáticas, deben lidiar con los daños causados por la fauna.
Aunque algunos productores han intentado proteger sus cultivos con piedras o disparos, la presencia constante de los tejones sigue siendo un grave problema. “No hay manera de detenerlos; se acaban con todo”, agregó.
La falta de recursos naturales en la zona ha incrementado la invasión de los tejones, que buscan alimento en los huertos, lo que pone en riesgo la producción de frutas en la región.
La situación podría empeorar con la llegada de la temporada de sequía, lo que mantiene a los agricultores en alerta sobre el futuro de sus cosechas.








