En conferencia de prensa en Palacio Nacional, el presidente Andrés Manuel López Obrador, presentó el acuerdo de apertura contra la inflación y la carestía, que busca homologar los precios de 24 productos de la canasta básica.

El plan antiinflacionario, alcanzó un acuerdo entre el gobierno federal y el sector empresarial, por lo que se busca un tope de 1,039 pesos por lo menos hasta febrero del 2023.

“Con la colaboración muy entusiasta y fraterna de empresarios, industriales, distribuidores de alimentos, comerciantes se ha logrado un acuerdo para que la incitativa privada y el gobierno llegaran a un acuerdo, un compromiso para enfrentar el problema inflacionario, el aumento de precios, la carestía” expresó el mandatario.

Rogelio Ramírez de la O, secretario de Hacienda y Crédito Público, detalló que este nuevo acuerdo para combatir la inflación y la carestía contempla además el congelamiento de cuotas de peaje de las carreteras del país.

La administración federal emitirá una licencia única universal que permita la libre importación de insumos y envases para el sector de alimentos.

Con este acuerdo, se suprime la regulación excesiva que encarece la importación de ciertas materias primas así como su movilidad en el territorio nacional, añadió.

El gobierno, dijo el funcionario, cederá de manera temporal la tutela de supervisión de la calidad de las materias primas al sector empresarial para atender la emergencia.

También, Hacienda informó que durante la vigencia de este nuevo acuerdo, se prohibirá la exportación de maíz blanco, sardina y algunos metales de chatarra como el aluminio.

Entre los compromisos está que los productores de harina de maíz, Maseca y Minsa no aumenten los precios de esta materia prima hasta febrero de 2023.