JMM – Locatarios del mercado municipal enfrentan una crisis económica que se arrastra desde diciembre pasado. Las ventas han caído de forma considerable, y con el cierre del ciclo escolar, la situación se ha agravado aún más.
Comerciantes consultados, que prefirieron no revelar su identidad, coincidieron en que el panorama es complicado. Señalan que las ventas están muy bajas, varios puestos ya no se surten como antes, y muchos locatarios abren tarde o simplemente no abren por falta de capital.
“El movimiento está muy muerto. Hay días que no se vende nada, solo lo justo para comer”, comentó uno de ellos.
La subida en los precios de productos básicos como el tomate, la papa y la cebolla también ha afectado el consumo, reduciendo el margen de ganancia de quienes todavía resisten.
En ese contexto, Manuel Ricardo Rejón Alcocer, quien vende hamacas y otros artículos, dijo que incluso hay semanas sin una sola venta.
“Desde diciembre no repuntamos. Todo se fue para la feria y luego para las escuelas”, compartió.
Aunque esperan repuntes para fechas clave como Día de Muertos, por ahora la situación sigue sin mejorar.








