Con la llegada de las lluvias, cuadrillas del municipio de José María Morelos están trabajando a marchas forzadas en la limpieza de pozos de absorción y alcantarillas, principalmente en zonas donde el agua suele acumularse con facilidad.
El objetivo es claro: evitar encharcamientos e inundaciones, sobre todo en puntos críticos como el parque central y las calles aledañas. Las labores incluyen también la perforación de nuevos pozos, limpieza profunda y construcción de registros para mejorar el flujo del agua.
Uno de los principales problemas detectados es la basura que termina en las alcantarillas. Según autoridades locales, muchos taponamientos son causados por botellas, bolsas, cartones y otros residuos que la gente tira en la calle.
Por eso, además del trabajo técnico, también se está haciendo un llamado a la ciudadanía: embolsar la basura, sacarla a tiempo y no tirarla en la vía pública puede marcar la diferencia entre una calle transitable y una inundada.
Estas acciones forman parte de un plan preventivo impulsado por el presidente municipal Erik Borges Yam, quien ha insistido en la importancia de mantener limpias las calles y en buen estado la infraestructura para evitar afectaciones mayores durante la temporada de lluvias.








