José María Morelos, Q.R
Las tradiciones mayas, profundamente conectadas con la tierra y la espiritualidad, están enfrentando una amenaza silenciosa: la tecnología. José Manuel Poot Cahum, promotor cultural y profesor de la Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo (UIMQRoo), expresa su preocupación por cómo la modernidad está desconectando a las nuevas generaciones de las costumbres ancestrales.
El maestro señala que prácticas como la petición de la lluvia, el chachac y la ofrenda de la primera cosecha, que antes eran fundamentales en la vida comunitaria, ahora se están perdiendo.
“La tecnología ha creado una brecha generacional. Los jóvenes están más enfocados en lo virtual y menos en lo real, perdiendo el vínculo espiritual y cultural con sus raíces”, comentó.
Además, la soberanía alimentaria se ha visto afectada, ya que las enseñanzas sobre la preparación de alimentos tradicionales han sido reemplazadas por tutoriales en redes sociales. Esto ha provocado una desconexión con los productos locales y la pérdida del sabor auténtico de la cocina maya.
Poot Cahum hace un llamado urgente a la sensibilización de los jóvenes, destacando que la tecnología puede ser una herramienta para fortalecer la identidad cultural si se usa conscientemente.
“El reto es integrar lo ancestral con lo moderno, para que las futuras generaciones sigan valorando y preservando sus tradiciones”, concluye.








