JOSÉ MARÍA MORELOS. – La flor de calabaza, abundante en los cultivos del municipio, se desperdicia debido a la falta de demanda, mientras el fruto se cosecha y se vende en los mercados locales, coincidieron productores campesinos.
Don Esteban Serralta Uxul, agricultor de la zona, relató que en generaciones anteriores la flor se consumía de manera habitual.
“Mi mamá nos hacía mucho la flor de calabaza. Antes lo que sembrabas era lo que consumías. Ahora ya casi nadie la cocina y los niños ni siquiera la conocen”, explicó.
Según Don Esteban, la pérdida de esta tradición se debe en parte a que las nuevas generaciones no fueron enseñadas a aprovechar la flor desde pequeñas.
A pesar de su valor nutritivo, actualmente no tiene mercado y gran parte termina echándose a perder.
El campesino aseguró que la flor podría convertirse en una oportunidad económica si se abrieran canales de comercialización.
“Si una empresa o un mercado la comprara, sería un buen negocio para los campesinos. Es abundante y no se está aprovechando”, señaló.
La situación evidencia un recurso local desaprovechado que, además de aportar proteína y vitaminas, podría generar ingresos para las familias productoras.
Autoridades y empresarios locales podrían explorar la posibilidad de fomentar el consumo y la venta de la flor de calabaza, rescatando al mismo tiempo una tradición culinaria que se está perdiendo.









