Los habitantes de la comunidad de San Diego han propuesto nombrar el recién inaugurado puente que conecta la localidad con otras regiones como “Puente Rebelde”, en reconocimiento a la gestión del presidente municipal, Erik Borges Yam.
La propuesta surge como muestra de agradecimiento por la firmeza y el compromiso del edil para cumplir las necesidades de la comunidad.
El puente, que ha mejorado la conectividad y el tránsito en la zona, es considerado una de las obras más importantes de la administración actual.
Según Antoine Poot y Torres, reconocido líder comunitario, el nombre “Puente Rebelde” simboliza el carácter decidido del presidente y su cercanía con el pueblo. “Nuestro presidente ha demostrado ser firme y siempre ha estado al servicio de la gente”, destacó Poot y Torres.
Los vecinos de San Diego valoran el trabajo constante de Borges Yam, quien ha escuchado sus peticiones y ha mejorado la infraestructura y los servicios del municipio.
Para muchos, este puente es un símbolo de lucha y progreso, y proponen que su nombre sea un homenaje a un presidente que ha caminado junto al pueblo en su desarrollo.








