El gobierno de Guatemala decretó un estado de sitio de 30 días tras la muerte de nueve policías en ataques atribuidos a pandillas, informó El Universal. La medida, firmada por el presidente Bernardo Arévalo de León, busca enfrentar la ola de violencia que se desató tras motines en varias prisiones del país.
Según El Universal, los incidentes comenzaron cuando reos vinculados principalmente a las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha tomaron decenas de guardias como rehenes. Posteriormente, grupos armados atacaron a agentes de la Policía Nacional Civil (PNC), resultando en la muerte de nueve oficiales.
El estado de sitio otorga al gobierno y a las fuerzas de seguridad poderes ampliados, incluyendo la detención de personas sin orden judicial, restricción de derechos como la libre circulación y reuniones públicas, y facultades para intervenir vehículos y personas. La medida aún debe ser ratificada por el Congreso guatemalteco.
Tras los ataques, las autoridades detuvieron a nueve presuntos pandilleros vinculados con los homicidios de los policías, según la misma fuente. Además, se suspendieron las clases en todo el país y el ejército y la policía patrullan con mayor presencia en zonas urbanas estratégicas.
El presidente Arévalo calificó los hechos como parte de un intento de desestabilización organizado por grupos criminales, y afirmó que la medida de estado de sitio es necesaria para restablecer la seguridad en el país (El Universal, 2026).








