Este tenía como lugar de destino Cajeme, en el estado de Sonora, por lo que las fuerzas castrenses se prepararon para llevar a cabo el aseguramiento y de este modo impedir el trasiego de droga.
Al detectar que el tractocamión sospechoso de la carga ilícita se aproximaba al Puesto Militar de Seguridad Estratégico “El Desengaño”, los elementos militares establecieron su dispositivo de seguridad con la finalidad de conducirlo al área de inspección.
Fue así que lograron canalizarlo al área de descarga para su revisión en donde localizaron en su interior 12 bolsas con un peso aproximado de 117 kilogramos de posible fentanilo.
Por lo que los militares procedieron a su aseguramiento, mismas que fueron puestas a disposición de las autoridades competentes, quienes realizarán la investigación y confirmación pericial del tipo y cantidad de droga.
La dependencia de seguridad aseguró que las actividades se llevaron a cabo con apego al Estado de derecho, para evitar que este tipo de sustancias adictivas afecten la salud y desarrollo integral de la juventud mexicana.
Por otro lado, en el estado de Sonora, entidad en el que operan células criminales del Cártel de Sinaloa y lugar al que se dirigía el tractocamión asegurado por la Sedena, se decomisó una cantidad mayor de fentanilo que iba oculto en un peculiar escondite.
Ya que la Fiscalía General de la República (FGR) decomisó cerca de 300 kilos de fentanilo al interior de un camión. Pero la droga estaba oculta en cocos que transportaban dos personas en la unidad.
De los hechos circularon videos en los que se puede ver al personal de la FGR abriendo los cocos que habían sido vacíados para contener en su interior la sustancia ilícita que estaba envuelta en bolsas de plástico transparentes. Los detenidos y el material incautado fue presentad ante el Ministerio Público para la continuación de las investigaciones.
El fentanilo ha causado una crisis de salud en los Estados Unidos al ser una de las drogas más peligrosas. Especialmente porque algunos de los grupos criminales tienden a mezclarlo con heroína, cocaína o metanfetamina para que genere una adicción mayor.
Los principales cárteles que venden y trafican esta letal sustancia son el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Sinaloa, especialmente hacia EEUU. La Sedena ha calculado que el precio de cada píldora del opioide sintético va de los 10 a 20 dólares.







