José María Morelos, Q. Roo. — El inicio sorpresivo de la campaña de vacunación antirrábica en José María Morelos desató un fuerte conflicto interno entre autoridades del sector salud.
Alexis Talavera Núñez, jefe del departamento de vectores municipal, denunció públicamente que no fue informado ni considerado en la planeación de la jornada, que comenzó este lunes sin previo aviso.
Talavera aseguró que desde hace más de una semana solicitó el biológico al jefe de distrito sanitario, Carlos Casino Negrón, con sede en Felipe Carrillo Puerto, pero nunca obtuvo respuesta.
En cambio, el día del arranque se enteró que las vacunas y jeringas fueron entregadas a otro trabajador, sin consultarle.
“Yo me deslindo totalmente de esta campaña. No hubo coordinación ni planeación. Así no se puede trabajar en salud pública”, expresó.
El funcionario también sugirió que esta decisión podría responder a una represalia personal, luego de que se intentara removerlo del cargo anteriormente.
Por su parte, Carlos Martínez Borges, coordinador operativo del programa, explicó que se trata de una semana de reforzamiento, con una meta de 1,500 animales vacunados, y confirmó que la jornada continuará hasta el viernes.
Mientras tanto, Talavera advirtió que la falta de organización y comunicación pone en riesgo tanto a la población como a los animales, y lamentó que no se respeten los canales institucionales.
“El jefe de distrito no vive aquí. Nosotros sí damos la cara. Lo mínimo es que se nos informe”, añadió.
Mientras tanto, la ciudadanía resulta ser la más afectada. En el primer día de campaña, se pudo apreciar una baja participación, atribuida directamente a la falta de coordinación y promoción previa.









