José María Morelos, Quintana Roo – A partir de enero y hasta mayo de 2025, el control de plagas en el campo de Quintana Roo podría verse gravemente afectado debido a la falta de recursos y personal en la Junta Local de Sanidad Vegetal, según informó Venancio Aban Mejía, presidente de la Junta.
El principal obstáculo es la escasez de financiamiento, especialmente para cubrir los gastos de gasolina y la compra de insumos, ya que los recursos destinados a estas actividades están a punto de agotarse. “No tenemos suficiente dinero para cubrir lo básico, como la gasolina, y el control biológico debe comprarse fuera del estado. Necesitamos más de medio millón de pesos para mantenernos operativos hasta la temporada de lluvias”, explicó Aban Mejía.
A pesar de contar con un equipo de cinco técnicos, la extensa zona que cubren, que abarca comunidades de José María Morelos y parte de Felipe Carrillo Puerto, dificulta enormemente el trabajo. La falta de personal y el limitado acceso a recursos podrían generar un aumento en las plagas, especialmente durante los meses de sequía, cuando los brotes de plagas se intensifican.
La Junta Local de Sanidad Vegetal enfrenta además otro problema: la desinformación de los productores. Según Aban Mejía, muchos campesinos no están al tanto de la grave situación por la que atraviesa la institución.
En respuesta a la crisis, Venancio Aban Mejía ha mantenido conversaciones con la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca (SEDARPE), buscando la intervención del Gobierno del Estado para resolver la falta de recursos
“Pedimos paciencia a los productores, ya que el servicio podría no llegar a todas las comunidades como en años anteriores. Sin embargo, los técnicos están dispuestos a ofrecer asesorías y trabajar en conjunto para que puedan cosechar productos sin contratiempos”, dijo Aban Mejía.
La situación es crítica, y aunque los esfuerzos para conseguir los fondos necesarios continúan, los productores de la región deberán prepararse para enfrentar una temporada agrícola incierta sin el apoyo habitual del control de plagas, vital para la sanidad de los cultivos.








