El astrofísico Avi Loeb, investigador de Harvard y una de las voces más conocidas en el estudio de objetos interestelares, ha generado debate al sugerir que el cometa 3I/ATLAS podría no ser solo un cuerpo natural, sino un posible artefacto de origen tecnológico.
Su hipótesis se basa en una serie de anomalías detectadas en la trayectoria y características del objeto, especialmente su alineación precisa con el radio de Hill de Júpiter, una región dominada por la gravedad del planeta.
Según Loeb, la probabilidad de que un objeto interestelar pase de manera tan exacta por esa zona es extremadamente baja, lo que abre la puerta a una posible maniobra deliberada.
El investigador considera que Júpiter podría resultar de interés para una civilización avanzada debido a su influencia gravitacional y a la posibilidad de usarlo como punto estratégico para desplegar sondas o modificar rutas de exploración.
Sin embargo, la comunidad científica permanece dividida. Mientras algunos astrónomos reconocen que 3I/ATLAS presenta comportamientos inusuales, otros sostienen que las observaciones aún pueden explicarse mediante procesos naturales poco comunes. La discusión continúa a medida que se esperan nuevos datos sobre el paso del objeto por el sistema solar.








