Cancún – La Secretaría de Educación (SEQ) y el DIF de Quintana Roo unieron fuerzas para que muchas escuelas de educación básica puedan dejar atrás las raciones frías y empezar a servir alimentos calientes a sus estudiantes.
Esto no es solo un cambio en el menú: es una acción de justicia y bienestar para niñas, niños y adolescentes que a veces llegan a clases sin haber comido nada.
Con el apoyo de la gobernadora Mara Lezama, se está priorizando a las escuelas públicas en zonas rurales, indígenas y comunidades donde más se necesita. La idea es clara: si un niño come bien, aprende mejor y vive mejor.
El plan es comenzar en los lugares con mayor necesidad, y poco a poco llevar esta mejora a más escuelas del estado.
Porque una comida caliente no debería ser un privilegio, sino un derecho.









