Creemos en el poder de la información. Por eso, ofrecemos noticias locales, nacionales e internacionales con objetividad, para que tomes decisiones informadas y estés siempre bien enterado.

Contacto rápido:

Creemos en el poder de la información. Por eso, ofrecemos noticias locales, nacionales e internacionales con objetividad, para que tomes decisiones informadas y estés siempre bien enterado.

Contacto rápido:

Elemax: La historia perdida de un pueblo y su vínculo con el Kilómetro 50

En los mapas de Yucatán de 1907, un pueblo llamado Elemax aparece ubicado entre Kankabchén y Tituc (San Antonio Tuk), al sur de la laguna Chichankanab, en lo que hoy es Quintana Roo.

Aunque en 1846 contaba con 135 habitantes, el pueblo de Elemax desapareció en el transcurso de los conflictos del siglo XIX, dejando pocos rastros en la historia.

La ubicación exacta de Elemax sigue siendo un misterio, pero algunos estudios sugieren una posible conexión con el Kilómetro 50, un punto asociado a la industria del chicle en la región.

La hipótesis de que Elemax pueda ser el antecedente del Kilómetro 50 se basa en la investigación de vestigios históricos y lingüísticos. Se plantea que el nombre “Elemax” podría derivar de la palabra maya relacionada con la quema de chile, conocido como “chile machito”.

Esta práctica agrícola podría haber sido clave en la vida del pueblo, dado que la región fue históricamente productora de chiles y otros cultivos.

La relación entre Elemax y el Kilómetro 50 podría estar ligada a los antiguos pozos de noria en la zona. Según el archivo personal de Gilberto Avilez Tax, cerca del Kilómetro 50, en un área conocida como “Dolores”, existía un antiguo pozo de agua utilizado por los primeros chicleros.

Este punto, que data de hace más de 200 años, podría haber sido un asentamiento que dio origen a la actividad chicletera en la región mucho antes de la consolidación de la industria en la década de 1940.

La zona que rodea el Kilómetro 50 fue, en tiempos coloniales, una importante área cañera y productora de grana cochinilla. Sin embargo, después de la Guerra de Castas, estos territorios fueron abandonados y la selva reclamó muchas de las antiguas tierras.

Años después, los chicleros redescubrieron estos parajes, reactivando la economía local mediante la recolección de la savia del árbol de chicle.

Hoy, el pozo de noria en Dolores, considerado uno de los vestigios más antiguos de la región, representa un vínculo con el pasado colonial y la transformación de la economía local.

Aunque Elemax ha desaparecido de los mapas, su historia, junto con la del Kilómetro 50, sigue siendo un enigma que invita a seguir investigando y preservando la memoria histórica de Yucatán.

Fuente: Redes sociales de Gilberto Avilez Tax, Ensayista y Articulista. Todólogo de Yucatán. Doctor en Historia y de Estirpe Periodista

Comparte:
Tienes que leer