Mérida, Yucatán.— El llamado “mapa fallado” atribuido al gobierno de Porfirio Díaz continúa generando consecuencias en la actualidad, al mantener en disputa cerca de 10 mil kilómetros cuadrados entre Campeche, Yucatán y Quintana Roo.
De acuerdo con el especial “El mapa fallado de Porfirio Díaz”, difundido por el periódico Por Esto! en su edición impresa de Yucatán, el origen del problema se remonta a 1902, cuando se creó el
Territorio de Quintana Roo sin una delimitación geográfica precisa. La ausencia de coordenadas claras en el trazo original derivó en ambigüedades que, con el paso del tiempo, se convirtieron en un conflicto legal aún sin resolver.
El trabajo periodístico señala que este error cartográfico ha dejado a más de 150 comunidades en una situación de incertidumbre, sin claridad sobre a qué estado pertenecen. Esta condición ha impactado directamente en el acceso a servicios públicos, así como en la atención gubernamental.
Asimismo, el caso ha sido llevado en diversas ocasiones ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sin que hasta ahora exista una resolución definitiva. El expediente acumula décadas en litigio, reflejando la complejidad histórica y política del diferendo.
Pese a los avances técnicos en cartografía, el conflicto persiste por la falta de acuerdos entre las entidades involucradas. Mientras tanto, el “mapa fallado” de Porfirio Díaz continúa siendo un ejemplo de cómo un error histórico puede prolongarse por generaciones.
En tanto no se logre una delimitación definitiva, miles de habitantes seguirán enfrentando las consecuencias de una frontera incierta que nació hace más de un siglo.









