Washington/México.— Senadores de Estados Unidos advirtieron que “se acabó la impunidad” para actores políticos presuntamente vinculados con el narcotráfico, en medio de la creciente controversia internacional por el caso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Las declaraciones surgieron tras la difusión de señalamientos del Departamento de Justicia estadounidense, que vinculan a figuras políticas mexicanas con estructuras del Cártel de Sinaloa. Legisladores norteamericanos han señalado que este tipo de investigaciones representan un cambio de enfoque en la estrategia de Washington, que ahora buscaría perseguir no solo a los líderes criminales, sino también a posibles redes de protección institucional.
En este contexto, el caso de Rocha Moya ha generado fricciones diplomáticas, luego de que el mandatario estatal negara categóricamente las acusaciones y el gobierno mexicano exigiera pruebas concluyentes antes de aceptar cualquier señalamiento oficial.
Analistas en política internacional advierten que este episodio podría tensar aún más la relación bilateral, especialmente en materia de seguridad y cooperación contra el crimen organizado, un eje clave entre ambos países.
La discusión también ha reavivado el debate sobre la llamada “narcoterrorismo” y el alcance legal que Estados Unidos podría aplicar en casos de corrupción transnacional, según reportó Infobae (Infobae, 30 de abril de 2026).








