José María Morelos
El próximo 13 de marzo, José María Morelos será testigo de un eclipse lunar conocido como “Luna Roja”, un fenómeno astronómico seguro para observar, pero con profundas raíces culturales en las comunidades mayas. A lo largo de los siglos, los eclipses lunares han sido considerados augurios de gran significado, tanto espirituales como mitológicos.
Una de las creencias más arraigadas es que los eclipses lunares representan malos presagios. Antiguamente, los mayas temían que trajeran desastres o enfermedades, por lo que recurrían a rituales para “ahuyentar” el mal, como hacer ruidos con latas, carabinas o disparos al aire. Esta práctica buscaba espantar lo que se consideraba una amenaza celestial.
Otra creencia se relaciona con las mujeres embarazadas, quienes, según la tradición, debían evitar ciertas acciones durante el eclipse. Se creía que rascarse la “chivaluna” podría poner en peligro la gestación. Este temor refleja la conexión entre el eclipse y la protección de la vida y la salud.
Sin embargo, estas creencias están perdiendo fuerza en las generaciones más jóvenes, que acceden a mayor información científica. Según Jesús Dailán Hernández Díaz, miembro del colectivo Astroturismo Miatsil Maya, “Hoy en día, los eclipses se ven como fenómenos naturales, no como augurios de mala suerte”.
Frente a esto, colectivos como Miatsil Maya buscan rescatar las tradiciones a través de eventos educativos. El 13 de marzo, ofrecerán talleres sobre telescopios, observación astronómica y relatos de la cosmovisión maya, para que las nuevas generaciones comprendan tanto la ciencia como las leyendas que envuelven al eclipse lunar.








