Dormir con el cabello mojado parece un hábito inofensivo, especialmente después de una ducha nocturna, pero mantener la humedad durante varias horas puede favorecer problemas en el cuero cabelludo y dañar la fibra capilar.
La humedad, combinada con el calor corporal y la fricción contra la almohada, crea un ambiente favorable para la proliferación de hongos y bacterias. Esto puede aumentar la aparición de caspa, irritación, dermatitis seborreica y foliculitis.
De acuerdo con información publicada por Infobae, especialistas de instituciones como Cleveland Clinic y Mayo Clinic advierten que la humedad prolongada puede alterar el ambiente natural del cuero cabelludo y hacer que el cabello mojado sea más susceptible a romperse.
Además, dormir con el cabello húmedo puede incrementar la humedad de la almohada, favoreciendo la presencia de microorganismos en la ropa de cama.
Los especialistas recomiendan secar completamente el cabello antes de acostarse y cambiar con frecuencia las fundas de almohada. En personas que presentan problemas persistentes de caspa, irritación o inflamación, también aconsejan consultar a un dermatólogo.
Aunque dormir ocasionalmente con el cabello mojado no suele representar un riesgo grave, convertirlo en una práctica habitual puede afectar la salud del cuero cabelludo y la condición del cabello.








