Después de perder su cosecha de maíz por culpa de los tejones, Don Ramón Castillo, campesino de 75 años originario de José María Morelos, logró este año recuperar no solo su producción, sino también la esperanza.
En entrevista con K50 Noticias, relató cómo en 2024 los animales arrasaron con sus cuatro hectáreas de milpa. “Me comieron mi milpa en solo cuatro días que no fui. Cuando regresé, ya no había nada”, lamentó.
Pero lejos de rendirse, Don Ramón decidió tomar medidas más firmes esta temporada: sembró seis hectáreas y permaneció en su terreno durante las semanas más críticas.
“Hice mi palapa, llevé mi comida, y ahí me quedé. Tejón que entraba, tejón que correteaba”, cuenta con orgullo.
El esfuerzo valió la pena. Esta vez logró una buena cosecha de maíz criollo —amarillo y blanco— y ya separó parte para semilla. Planea venderla a vecinos que no lograron cosechar.
Además del maíz, también recolectó pepita de calabaza, que actualmente vende a 75 pesos el kilo. “Se usa para pipián y volcanes. Sí hay quien la compra, gracias a Dios”, dijo.
Sobre el precio del maíz, explicó que lo vendió a 7 pesos el kilo, un poco menos que el precio de Conasupo, pero consideró que fue justo. “Todo depende de la lluvia. Si llueve bien, se logra la cosecha”, dijo.
Don Ramón trabaja en la milpa desde los 12 años, cuando su padre lo sacó de la escuela por falta de dinero. Hoy, con ayuda, sigue firme: “Camino despacito, pero ahí voy. Me gusta la milpa, así me crié”, concluyó con una sonrisa.








