Agencia SIM

“Dios me abrió los ojos, pedí mucho para salir adelante y alejarme del vicio”, expresó en entrevista Raymundo Poot Alvarado, un hombre que logró abandonar la vida en las calles y el alcoholismo en el que permaneció sumido desde los 12 años de edad, cuando probó la cerveza por primera vez.

Por más de 25 años, fue conocido por su vida de indigente, se le veía dormir e ingerir bebidas embriagantes en vía pública, hasta hace cuatro años que se alejó de esa condición y ahora trabaja como mototaxista en la cabecera municipal.

“Ahorita la gente que me ve me dice, ‘antes te veía tirado, borracho diario y ahorita te ves diferente’”, señaló Rey.

El ex integrante del mal llamado “escuadrón de la muerte” reveló que le llevó tiempo aceptar su adicción y todavía más tiempo trabajar para superarla.

“Ahorita quiero ver a mis amigos para invitarlos (a dejar el alcohol), pero ellos no quieren, ellos me dan la espalda ahora y yo los trato de ayudar”, apuntó.

También aseguró que su rehabilitación fue posible gracias a su acercamiento con Dios.

“Gracias a Dios me siento bien, me siento contento, porque la gente cuando me ve me pregunta cómo le hiciste”, aseveró.

Por último, dijo que todos los días se enfoca en seguir saliendo adelante y mantener su estado de sobriedad.

“Doy gracias a Dios porque él me dio una última oportunidad, ya no hay más”, manifestó.