Agencias
El gobierno de Estados Unidos se acerca a batir un récord de duración en su cierre, que el miércoles alcanzará 36 días, superando el cierre de 2019 durante la primera presidencia de Donald Trump.
La parálisis presupuestaria ha dejado sin sueldo a 1.4 millones de empleados federales, mientras que los trabajadores “esenciales” siguen laborando sin pago.
Programas de asistencia social también se han visto afectados y la distribución de ayuda alimentaria dependerá de la reapertura del gobierno.
En los aeropuertos, la escasez de personal amenaza con cierres parciales del espacio aéreo. La situación se originó tras el fracaso del Congreso en aprobar el presupuesto federal tras el inicio del año fiscal el 1 de octubre.
Los republicanos buscaban un acuerdo temporal con cinco senadores demócratas, pero el partido opositor exige revisar desde cero las reformas sanitarias republicanas.
Aunque los líderes muestran poco interés en ceder, un grupo bipartidista de moderados propuso un marco de compromiso para reducir costos de seguros médicos.
Trump ha rechazado negociar y pidió a su partido eliminar el filibusterismo en el Senado para aprobar sus políticas sin oposición, una idea que genera resistencia incluso dentro de su partido, ya que podría tener consecuencias futuras imprevisibles para la dinámica legislativa.








