José María Morelos
Jesús Dylan Hernández Díaz, especialista en tecnologías, advierte sobre los riesgos para la salud que puede causar la exposición excesiva a la contaminación electromagnética, un problema invisible pero cada vez más presente en el municipio.
Esta contaminación proviene de los campos electromagnéticos generados por dispositivos electrónicos como teléfonos móviles, antenas Wi-Fi satelitales, microondas, televisores y otros electrodomésticos conectados a la electricidad.
Aunque no es una radiación letal, su acumulación puede provocar síntomas como migrañas, dolores de cabeza, fatiga e incluso podría estar vinculada a enfermedades más graves a largo plazo.
“En comunidades alejadas, el uso de conectividad satelital aumenta la exposición a estos campos electromagnéticos”, explicó Daylan. Aunque actualmente no representa un problema crítico en el municipio, la expansión de la tecnología y la conectividad hacen que esta contaminación invisible avance rápidamente.
Para reducir los riesgos, el experto recomienda activar el modo avión en los teléfonos durante la noche y desconectar los dispositivos electrónicos que no se estén usando. “Es vital tomar conciencia sobre esta contaminación para evitar daños mayores en el futuro”, señaló.
La recomendación principal es un uso responsable de la tecnología para proteger la salud y mitigar los posibles efectos negativos de la contaminación electromagnética.








