JOSÉ MARÍA MORELOS.- Los conocimientos ancestrales que durante décadas permitieron a los campesinos mayas identificar la llegada de la canícula y planificar la siembra de sus cultivos están desapareciendo de manera gradual entre las nuevas generaciones, advirtió un productor del municipio.
De acuerdo con Federico Bautista Ic, en años anteriores los agricultores observaban señales de la naturaleza, como cambios en el clima, truenos de madrugada y el comportamiento de las lluvias, para decidir el momento adecuado para sembrar maíz. Sin embargo, aseguró que esas referencias han dejado de ser confiables debido a las variaciones del clima registradas en los últimos años.
Explicó que esta situación, sumada a los altos costos de producción, las plagas y la incertidumbre de las lluvias, ha provocado que cada vez menos personas se dediquen al cultivo de la milpa, una actividad que actualmente muchas familias mantienen más por tradición y autoconsumo que por rentabilidad.
También señaló que el desinterés de las nuevas generaciones por el trabajo del campo ha reducido la transmisión de estos conocimientos, lo que pone en riesgo un legado que durante muchos años formó parte de la cultura agrícola de las comunidades mayas.








