José María Morelos. – La controversia limítrofe entre Quintana Roo, Campeche y Yucatán mantiene a una franja de territorio en la incertidumbre legal, y a esas poblaciones mayas en el abandono, al quedar fuera de los planes de desarrollo de los respectivos gobiernos, criticó David Gómez Tox, presidente de la asociación civil “Frente Cívico de Quintana Roo”.

En entrevista, el activista mencionó que, en tanto no se cuente con un fallo definitivo, esas comunidades de José María Morelos, Bacalar y Othón P. Blanco quedan “al garete, sin tener con quién recurrir.

Dijo que esta situación también afecta el tema electoral, así como la designación de recursos del gobierno federal al estado, pues a pesar que se establece que el estado tiene un territorio de 50 mil 212 kilómetros cuadrados, el INEGI y el INE únicamente reconoce 45 mil metros cuadrados, es decir le “rasuraron” 5 mil 200 metros cuadrados, con toda esa población, lo que influye a la hora de asignar presupuesto.

En ese sentido, refirió que desconoce por qué la autoridad judicial aún no emite un fallo definitivo si hay registros históricos y libros que ratifican que el territorio que le corresponden a Quintana Roo, los cuales pueden servir de base para de una vez terminar con el conflicto.

En su opinión, mientras más tiempo transcurra con este tema “empantanado”, se agudizarán más los rezagos de infraestructura urbana y social de los municipios afectados pues ninguno de los tres estados realmente atiende esas comunidades, sino que lo hacen de manera parcial, perjuicio de la calidad de vida de sus habitantes.

“Es un problema muy cacareado y difundido, pero a pesar de ello, sigue sin resolverse, generando graves problemas a los habitantes de esa región, quienes en algunos casos carecen de los servicios elementales”, criticó.

Agencia SIM