José María Morelos, Q. Roo. — Aunque las lluvias recientes han ayudado a que las milpas comiencen a despuntar, campesinos de comunidades rurales como el ejido La ceibita advierten que la tierra sigue seca y que hace falta más agua para asegurar la cosecha.
Don Manuel May Pacheco, campesino con dos hectáreas sembradas de maíz criollo, explica que las plantas ya están altas y espigando, pero el calor extremo y la falta de humedad profunda en el suelo podrían afectar el desarrollo del grano.
“Sí ha llovido, pero no lo suficiente. La tierra está caliente, se seca muy rápido con el sol y el viento. Necesitamos una lluvia fuerte para que se llenen los bajos y se enfríe el suelo”, señala.
El maíz sembrado por Don Manuel es de temporal, y su desarrollo depende totalmente del clima. Las variedades que cultiva Xnuck Naal —blanco y amarillo— requieren entre tres y cuatro meses para llegar a cosecha, por lo que el agua que caiga en las próximas semanas será decisiva.
Además del clima, los campesinos enfrentan otros retos como caminos rurales en mal estado y falta de apoyo institucional. “La milpa va bien, pero si no llueve más, se puede perder”, advierte.
Mientras tanto, en las comunidades más pequeñas del municipio, los productores siguen pendientes del cielo, con la esperanza de que las lluvias no cesen todavía.









