José María Morelos .- Productores del programa Sembrando Vida han optado por sustituir el uso de fertilizantes químicos mediante la elaboración de abonos orgánicos hechos directamente en sus parcelas, como composta y bokashi, con el objetivo de nutrir sus cultivos y mejorar la calidad del suelo.
Asunción Nuñez Medrano explicó que los campesinos han adoptado estas prácticas como parte de la capacitación que reciben dentro del programa, lo que les permite producir sus propios insumos sin depender de productos externos.
Detalló que la composta se elabora con tierra de monte o tierra roja, hojarasca, ceniza, carbón molido y estiércol de ganado, los cuales se mezclan y se remueven constantemente durante varias semanas hasta lograr su fermentación.
En el caso del bokashi, señaló que el procedimiento es similar, aunque se incorporan levaduras y otros elementos que aceleran el proceso, obteniendo un fertilizante más compacto y con mayor concentración de nutrientes.

“Sale negro la tierra y eso es un fertilizante lo que realmente ayuda a la tierra”, comentó.
Además de la nutrición de los cultivos, los productores también elaboran preparados orgánicos para el control de plagas que afectan principalmente a los limonares, así como soluciones a base de ceniza diluida que ayudan a fortalecer las plantas.
Núñez Medrano afirmó que estas prácticas han permitido mejorar el desarrollo de los cultivos, al observar plantas más verdes y resistentes en las parcelas atendidas.
Señaló que el uso de estos abonos elaborados en sitio contribuye también a reducir la contaminación y a fortalecer una agricultura más sustentable en las comunidades rurales.








