Tras enfrentar la devastación de sus cultivos de maíz debido a plagas y condiciones climáticas extremas, los productores del ejido Kilómetro 50 en José María Morelos han puesto sus últimas esperanzas en el cultivo de ibes, un producto que podría ser su única fuente de ingresos para superar la crisis.
Jorge Manuel Chan, uno de los afectados, relató que las cosechas de maíz fueron destruidas por gusanos en tres siembras consecutivas, lo que resultó en una pérdida total.
Además, las lluvias intensas y calurosas dañaron las plantas, dejándolas en malas condiciones. “La lluvia caliente quemó todo. No hubo maíz para sembrar otra vez”, explicó.
A pesar de las dificultades, el cultivo de ibes ha sido visto por los productores como una opción para mantener su sustento. “La gente me está comprando el ibes. Ya me dijeron que cuando esté listo lo quieran para venderlo”, señaló. Aunque el precio es bajo, la demanda sigue siendo constante.
El productor también hizo un llamado urgente a las autoridades para que proporcionen semillas y apoyo para la siembra del próximo ciclo agrícola. “Si no llega ayuda, no podremos sembrar. Necesitamos apoyo para seguir trabajando”, concluyó.
Para él y sus compañeros del ejido kilómetro 50, el ibes representa la última esperanza para superar un año lleno de pérdidas y dificultades.









