Durante la noche del pasado jueves 29 de septiembre fueron revelados presuntos documentos oficiales hackeados a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) que incluyen detalles sobre el estado de salud del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

Como era de esperarse el ataque cibernético difundido por Carlos Loret de Mola vía Latinus, fue tema de conversación de las redes sociales. Ante esta situación, el mandatario mexicano inicio su conferencia rutinaria desde Palacio Nacional confirmando lo dicho por el periodista que es un ávido detractor del movimiento de transformación que encabeza AMLO.

“Es cierto, hubo un ataque cibernético al robo de información mediante estos mecanicismos modernos, extraen archivos, son gente especializada, no sé si en México haya especialistas en este campo” inicio diciendo el Ejecutivo Federal.

Sobre la información expuesta el mandatario de 68 años aseguró que esta es de “dominio público” y que la información sobre su salud era verdadera, además admitió “tener varios males más”: “Son ciertos, yo estoy enfermo, yo tengo varios padecimientos, lo único que no es cierto es lo del alcohol, pero si es cierto todo lo que se menciona ahí”, remarcó AMLO.

Al ritmo de de Chico Che, López Obrador informó que este ataque fue durante un cambio al interior de la base de información del Ejército, además, no perdió la oportunidad de agradecer al parte médico que lo apoyo durante su incapacidad.

“Todo lo que se dice ahí, es cierto, y se ha expresado, si acaso lo de la ambulancia que fue a Palenque a principios de enero porque había un riesgo de infarto y me llevaron al hospital […] me recomendaron un cateterismo, me dijeron ‘hay que hacerlo’, les pedí unos días, en eso me dio COVID, entonces tuvimos que esperar y me hicieron el procedimiento”, remató.

Los documentos obtenidos por Loret de Mola revelaron algunas afecciones al estado de salud de López Obrador. (Foto: Cuartoscuro)

Los documentos obtenidos por Loret de Mola revelaron algunas afecciones al estado de salud de López Obrador. (Foto: Cuartoscuro)

Acorde con los archivos en poder del comunicador, el 2 de enero de este año la Sedena tuvo que enviar a una ambulancia aérea a Palenque, Chiapas, en donde se encuentra el rancho de López Obrador, de nombre La Chingada.

La razón de esta movilización fue la presunta necesidad de trasladar urgentemente al mandatario al Hospital Central Militar de la Ciudad de México. Antes de salir del estado sureño, AMLO habría sido monitoreado, canalizado y medicado. Su diagnóstico, de acuerdo con Loret de Mola, era grave.

En la tarjeta con folio SIIO/0036 del grupo de servicios especiales de la Policía Militar se incluiría el diagnóstico de angina inestable de riesgo alto, un padecimiento que impide el flujo adecuado de sangre y oxígeno al corazón, lo que puede derivar en un ataque cardiaco.

Una semana después, el 10 de enero, el titular del Ejecutivo Federal anunció que estaba contagiado de COVID-19 y que los síntomas eran leves. Sin embargo, del diagnóstico y traslado previo no se hizo mención alguna.

A López Obrador le habrían detectado un padecimiento cardiaco de alto riesgo. (Captura: Facebook/Latinus)

A López Obrador le habrían detectado un padecimiento cardiaco de alto riesgo. (Captura: Facebook/Latinus)

Con base en los documentos extraídos de la Sedena, los cuales ya confirmó como verídicos el mandatario mexicano durante su conferencia matutina, entre el 4 y el 20 de enero de este año López Obrador recibió al menos 10 consultas médicas, incluida la de su cardiólogo particular.

Luego, la mañana del 21 de enero, fue ingresado al Hospital Central Militar para un cateterismo y fue dado de alta al día siguiente. Desde esa fecha, AMLO habría recibido 28 terapias físicas.

Meses antes, el 1 de septiembre de 2021, López Obrador habría visitado la misma unidad médica castrense para recibir atención en las áreas de reumatología, ortopedia, radiología y laboratorio, según constata en la tarjeta SIIO/4955.

Los estudios que le realizaron al funcionario, horas después de haber presentado su informe de gobierno, arrojaron el diagnóstico de que el presidente padecía de gota, una enfermedad reumática que causa dolor e hinchazón en las articulaciones.

“Al respecto se le ofreció a citado funcionario tratamiento con medicamentos el cual no aceptó; así como terapia física y rehabilitación, refiriendo que sí es de su interés recibirla”, fue el informe del personal médico, se puede leer en el documento.

Aquel día se dio la recomendación de que el personal del Grupo de Servicios Especiales de la Policía Militar continuará con la gestión y supervisión de los apoyos que AMLO indicará. El 22 de diciembre de 2021, en el mismo hospital, especialistas de Otorrinolaringología y Endocrinología le brindaron consultas médicas al presidente, de acuerdo con la tarjeta SIIO/7760.

El presidente habría sido diagnosticado con gota, pero rechazó los medicamentos para tratarla. (Captura: Facebook/Latinus)

El presidente habría sido diagnosticado con gota, pero rechazó los medicamentos para tratarla. (Captura: Facebook/Latinus)

En esa fecha, AMLO fue diagnosticado con hipotiroidismo, por lo que le mandaron un tratamiento de sustitución hormonal a base de levotiroxina. Cabe recordar que el hipotiroidismo es un padecimiento que no tiene cura, pero puede ser controlado mediante la administración de hormonas sintéticas.